Soluciones aparentes
Ella sonreía. Cada fibra de su ser la hacía respirar melancólicamente, el aura nueva, a su alrededor.
La locura había terminado increíblemente; el asedio, el miedo y el horror eran fragmentos del pasado. Sólo latían aún en sus pupilas, esas mismas que fueron testigos, victimas y sobrevivientes.
Rozó su cara delicadamente. Iban sus manos en busca de cicatrices, de esas que afloran, de las que le sobran al alma y tienen de destino el cuerpo, la carne , la piel, para hacerse visibles. Esas, que superan con el tiempo las huellas, las únicas sanables.
En el vital recorrido de sus yemas, advirtió una lagrima. ¡Qué Ironía!. Ahí, en otro instante, jamás hubiese pensado que el llanto diera vida a la celebración.
Ella sabia de lagrimas, pero de las otras. De las consecuentes del dolor, no del alivio, cuando el pensar que no habría vida, era anunciado en el sonido del desgarro.
En sueños cultivo fantasías, con la penosa convicción de que serian cenizas antes de florecer... Quizás esta iba a ser la exclusivísima ocasión donde equivocarse fuera perfecto.
Miro a su alrededor. Lo imposible, ahora, era posible.
Sentir, gritar, mirar, oler, amar.... era posible.
Vivir!!! Era posible...
Se despidió uno a uno de sus recuerdos. Los apilo, polvorientos, en el baúl de sus memorias; juro encontrarles razones, para reconstruirlos en un pasado... en su pasado.
Pero antes, debía darle la mano a la calma, esa Paz nueva, nítida, suya... y encontrándose a si misma, planear un futuro, y empezar de nuevo.
__________________________________________
"El mojado está mojado por las lágrimas que bota la nostalgia..."
La locura había terminado increíblemente; el asedio, el miedo y el horror eran fragmentos del pasado. Sólo latían aún en sus pupilas, esas mismas que fueron testigos, victimas y sobrevivientes.
Rozó su cara delicadamente. Iban sus manos en busca de cicatrices, de esas que afloran, de las que le sobran al alma y tienen de destino el cuerpo, la carne , la piel, para hacerse visibles. Esas, que superan con el tiempo las huellas, las únicas sanables.
En el vital recorrido de sus yemas, advirtió una lagrima. ¡Qué Ironía!. Ahí, en otro instante, jamás hubiese pensado que el llanto diera vida a la celebración.
Ella sabia de lagrimas, pero de las otras. De las consecuentes del dolor, no del alivio, cuando el pensar que no habría vida, era anunciado en el sonido del desgarro.
En sueños cultivo fantasías, con la penosa convicción de que serian cenizas antes de florecer... Quizás esta iba a ser la exclusivísima ocasión donde equivocarse fuera perfecto.
Miro a su alrededor. Lo imposible, ahora, era posible.
Sentir, gritar, mirar, oler, amar.... era posible.
Vivir!!! Era posible...
Se despidió uno a uno de sus recuerdos. Los apilo, polvorientos, en el baúl de sus memorias; juro encontrarles razones, para reconstruirlos en un pasado... en su pasado.
Pero antes, debía darle la mano a la calma, esa Paz nueva, nítida, suya... y encontrándose a si misma, planear un futuro, y empezar de nuevo.
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"El mojado está mojado por las lágrimas que bota la nostalgia..."


1 Comments:
At 8:21 AM,
Anónimo said…
esta muy bn la foto me gusta
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